Recuerdos otoñales

Bajo mis pies y paseando o corriendo por los parques de mi ciudad, escuchaba el crujir de las hojas secas caidas de los árboles. Esos otoños en los que niños jugábamos, paseábamos y de paso esa merienda que nuestras madres y padres nos acercaban al salir de la jornada escolar. Añoranzas de esos hermosos momentos en el que parecía que el mundo se paraba y la brisa otoñal acariciaba árboles y matorrales para decirnos al oído que pronto llegará el invierno y con él la Navidad. Recuerdos agradecidos que siempre en mi alma perdurarán 
hasta el fin de la eternidad.

 

Todo un año

 
Oigo latir mi corazón en el silencio de esta noche otoñal. Siento en el estómago esas mariposas que en primavera se adentraron poco a poco en mi ser. Palpo en mi piel las caricias del mar y la arena en mi caminar en este verano recien pasado. Y si, huelo, si, polvorones, mazapanes, turrones y otras delicias de ese invierno que ya casi esta por llegar. No es por nada pero otro año más en la que maravillarse con el paso del tiempo, primavera, verano, otoño e invierno. Que gozada es sentirme vivo con el paso de las estaciones, y que pasada es notar que el tiempo pasa dentro de mí.

Llora la luna

La luna temblorosa parece querer llorar.
Llorar de alegría por tu alegre caminar.
Esa luna que quiere ver en tu dulce mirar, 
la sonrisa que tienes y que puede admirar.
Luna temblante, no llores nunca jamás 
por su alegre y precioso y dulce caminar. 
Vuelve a tu ansioso y hermoso circular, 
para que vuelva a brillar mucho más. 




La vida en un suspiro

Recuerdos otoñales